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Tubos de lava: Un desafío subtérraneo en Veracruz

A unos amigos de Xalapa y Veracruz les comentaron de unas cuevas en la localidad de Naolinco donde extrañamente un río entra a una cueva. Esto es muy raro porque los tubos de lava no captan agua, solo las cavidades en roca caliza lo hacen, así que visitar esta maravilla natural sería toda una experiencia.

Así viajamos a Naolinco, nos adentramos al bosque caducifolio que lo rodea, hasta que llegamos a la entrada de lo que sería nuestro punto de investigación.

Dispuestos a todo, entramos por una pequeña barranca para luego adentrarnos a un arroyo y después a la absoluta oscuridad. Divertidos, avanzamos por el caudal, colocando la cuerda en el primer rapel y descendimos uno a uno. Cuando todos estuvimos abajo, recuperamos la cuerda. Más adelante, llegamos a la primera claraboya, un agujero en el techo formado por un colapso o derrumbe que deja entrar algunos rayos de luz iluminando las bellezas subterráneas. Entre líneas Continuamos el recorrido guiados por enormes estrías impresas en las paredes o mejor dicho, las “líneas de nivel” que, como nos explicaron (los guias locales), son la prueba fehaciente de las diferentes alturas que alcanzó la lava líquida que emergió de El Volcancillo al hacer erupción. También constatamos que, al enfriarse, la lava formó una especie de techo o cascarón.

Curiosamente el piso suele ser muy rugoso y accidentado en los tubos de lava, pero en lugar resultó ser mucho más liso, creemos que se debe al constante flujo de agua que ha desgastado la superficie hasta pulir las formaciones y que incluso es también responsable de escarbar en el suelo, creando los pozos que encontramos dentro de la cavidad y que nos obligaron a usar un par de cuerdas para poder descender.

Seguimos avanzando y pasamos otras dos hermosas claraboyas que incluso sirven como escapatoria si llegara una crecida repentina del río.

Nos contaron que en época de huracanes corre tanta agua por el tubo de lava que por las claraboyas sale a borbotones. Por fortuna, aquella vez las probabilidades eran pocas ya que fuimos en estación seca.

Después de unas cinco horas de tour fotográfico, llegamos a la última escapatoria provocada por un derrumbe y aunque la cueva seguía su curso hacia abajo, decidimos salir y guardar energía para la siguiente incursión a otro tubo.

La Escalera Después nos llevaron a otro tubo de lava igualmente monumental, que se encuentra cerca de la localidad de Las Vigas. Después de una agradable caminata entre bosque, observamos que los árboles fueron disminuyendo conforme el suelo de lava volcánica solidificada aumentaba hasta que llegamos a la boca de la cueva, en la que encontramos una escalera de madera desvencijada. Desconfiando de ella, nos pusimos los arneses y descendimos por la cuerda el pozo de 6 metros. Una vez abajo, nos dividimos en dos grupos, uno que haría el mapa de la cueva y el otro que se dedicaría a hacer el registro fotográfico. Formaciones Caprichosas

Las sorpresas no se hicieron esperar.

Todos quedamos boquiabiertos frente a una enorme galería: un pasaje de 8 metros de ancho por unos 15 de alto. Tratábamos de imaginar la lava saliendo del volcán y corriendo ladera abajo, formando una costra muy dura en la parte superior, y por dentro el fluir de la roca líquida. Cuánta lava habrá emitido y con qué velocidad descendió para provocar un conducto tan grande como en el que nos encontrábamos. Las formaciones son diversas y caprichosas, desde grandes repisas creadas por las líneas de nivel que a su vez forman conductos alternos, hasta pequeñas y delicadas piroestalactitas que a su goteo dieron origen al piso rugoso y a veces a montañas de piroestalagmitas, todas con un tono azul que brilla con la luz de las lámparas a lo que, nos explicaron, se llama blue pahoehoe, que es una especie de nata que brota a la superficie en el proceso de solidificación. A pesar de la poca luz, su belleza es deslumbrante. Ramales y despedida Seguimos avanzando y después de casi 3 kilómetros y cinco horas de exploración, llegamos al fi nal del tubo, donde encontramos una libreta que indicaba que en 1991, un grupo de la Cruz Roja y el Socorro Alpino de Xalapa habían estado ahí. Esta vez el tubo no tenía claraboyas ni ninguna otra salida. Así que deshicimos el camino recorrido visitando algunos ramales que faltaron en la topografía. Nos reunimos nuevamente con la escuálida escalera que le da nombre al lugar, recogimos el equipo y, entre risas y buenas historias, las luces de nuestras lámparas siguieron encendidas acompañándonos en el camino de regreso en la espesa oscuridad de la noche. Lo que debes saber

-*Las piroestalactitas surgen a partir de lava aún líquida que emerge de las paredes o los techos formando pequeños popotes y que al gotear dan origen a las mismas.

-*Los tubos de lava en las cercanías de Xalapa son las cavidades más extensas de México en su tipo.

-*En estos últimos años se han explorado más de 8 kilómetros de galerías dentro de la tierra.

-*Estas cavernas han sido exploradas por expertos de la Sociedad Mexicana de Exploraciones Subterráneas y el Club de Exploraciones de México (sección Veracruz). Contacto

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