Hay rutas que se recuerdan por las fotos y hay rutas que se recuerdan por cómo te hicieron sentir. Recorrer Baja California Sur en auto entra en la segunda categoría: un hilo de asfalto que une desierto, mar y pueblos pequeños donde el tiempo va a otro ritmo. No hace falta irse muy lejos de Cabo San Lucas para empezar a notar cómo cambia el paisaje, cómo aparece la sierra al fondo y el Pacífico se vuelve compañero de ruta.

La ruta principal y cómo elegir el auto ideal

Para quienes inician su recorrido en Cabo San Lucas o San José del Cabo, la Carretera Transpeninsular funciona como una columna dorsal. Desde ahí es sencillo moverse entre tramos cortos y manejables: Cabo San Lucas a Todos Santos ronda los 80 kilómetros, mientras que de Todos Santos a La Paz el camino se extiende unos 85 más. La ruta está pavimentada, bien señalizada y ofrece vistas que cambian varias veces entre una parada y otra.

Contar con un auto cómodo permite ajustar el ritmo del viaje, detenerse en miradores y adaptar los tiempos según la luz del día. Empresas como Hertz México facilitan la salida desde los aeropuertos, lo cual ahorra tiempo y permite comenzar a recorrer sin depender de terceros. Para los caminos principales, un sedán es más que suficiente; si se piensa explorar ciertos desvíos o tramos de terracería, un SUV brinda mayor tranquilidad.

La clave está en elegir un vehículo que acompañe tus intenciones: si tu idea es detenerte con frecuencia, explorar playas menos concurridas o visitar pueblos con calles estrechas, vale la pena priorizar comodidad y agilidad antes que tamaño. La ruta, por su parte, se adapta bien a traslados cortos, lo que permite disfrutar más de cada destino sin necesidad de largos trayectos diarios.

Puntos imperdibles del Pacífico

El comienzo del viaje suele estar marcado por Cabo San Lucas, donde el océano y la vida marina enmarcan una ciudad dinámica. La formación del Arco, visible desde embarcaciones y miradores cercanos, actúa casi como un portal simbólico al resto de la península. A pocos kilómetros aparece San José del Cabo, un contrapunto interesante: calles más tranquilas, fachadas de colores suaves y un ambiente artístico que invita a caminar sin prisa. La Ruta Escénica entre ambos destinos ofrece vistas al mar abiertas y, en ciertos horarios, tonos de azul imposibles de olvidar.

Al continuar hacia el norte, Todos Santos se presenta como un oasis creativo en medio del desierto. Para llegar desde Cabo San Lucas se requieren alrededor de 70 a 80 minutos, suficientes para notar cómo cambia el paisaje y cómo aparecen montes que parecen custodiar el camino. El pueblo conserva un aire bohemio, con galerías, talleres y cafés que conviven con el ambiente relajado de sus alrededores. A pocos minutos, Pescadero suma playas donde el surf convive con quienes prefieren una tarde tranquila bajo palapas o caminatas por la arena.

La distancia hasta La Paz desde este sector del Pacífico es ideal para un traslado sin apuros. En torno a 80–90 kilómetros separan la zona de Todos Santos de la capital estatal, un trayecto que permite improvisar alguna parada corta antes de entrar en contacto con el ambiente más urbano del malecón. Aquí conviven pescadores, familias locales, viajeros y quienes simplemente quieren caminar frente al mar antes de buscar una playa cercana.

El Mar de Cortés y el lado este del recorrido

Cómo planear un viaje en carretera por Los Cabos
Cómo planear un viaje en carretera por Los Cabos

La llegada a La Paz suele modificar la percepción del viaje. El Mar de Cortés tiene una personalidad distinta, más calmada en apariencia pero llena de vida bajo la superficie. Desde la ciudad, las playas de Balandra o El Tecolote se encuentran a menos de una hora en auto y sirven como una entrada perfecta a este lado de la península. El color del agua cambia a medida que avanza el día, lo que da la sensación de estar viendo un territorio que se renueva constantemente.

Moverse por esta zona requiere cierta flexibilidad, razón por la cual la renta de autos en Los Cabos desde el inicio del viaje ofrece autonomía para alternar entre playas, malecón y excursiones acuáticas. Desde La Paz, un desvío de unos 45–50 kilómetros conduce a El Triunfo, un pueblo minero que conserva parte de su historia en antiguas construcciones, museos y una chimenea diseñada por Gustave Eiffel.

Siguiendo hacia el este se llega a Los Barriles, un destino marcado por el viento, el mar y la práctica de deportes acuáticos como windsurf, kiteboard y pesca deportiva. La distancia desde La Paz ronda los 100 kilómetros, lo justo para combinar una mañana de manejo con una tarde de playa.

Un poco más al sur aparece Cabo Pulmo, un parque marino reconocido por sus arrecifes y por la abundancia de vida bajo el agua. Llegar requiere aproximadamente dos horas y media desde La Paz, dependiendo del estado del tramo final. Aquí la experiencia cambia nuevamente: el silencio, la claridad del agua y la sensación de estar entrando a un ecosistema vibrante hacen que el viaje valga cada curva y cada minuto al volante.

Consejos que ayudan a disfrutar el camino

Más allá de mapas y distancias, el viaje por carretera mejora cuando se atienden ciertos detalles simples: mantener el tanque con buen nivel, llevar agua y snacks para tramos largos, descargar mapas por si la señal falla y llevar algo de efectivo para pequeños comercios. También conviene detenerse en miradores no señalados, probar fruta en mercados locales o desviarse algunos minutos para conocer un pueblo que aparece casi por sorpresa.

Al final, recorrer Los Cabos en auto es aceptar que cada tramo tiene algo para ofrecer. A veces será una playa solitaria, otras un café en un poblado minero o un amanecer en silencio frente al Mar de Cortés. Lo que queda, más que una lista de sitios visitados, es una colección de momentos que se van uniendo mientras la carretera dibuja su propio hilo entre ellos.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *